Yaciamos todos en el sofá, al son del insofocable e insufrible calor maltés, ese calor espeso y húmedo que te impide por completo dejar de secretar sudor por todos y cada uno de los poros que componen nuestra piel cual pollo 'mareao' (sic) durante el más mínimo segundo, sin tregua ni respiro, cuando decidí hacer uso del portátil que en calidad de estudiante 'novato' la US tuvo bien en concederme.
Tras esperar a que éste cargara, y girando con mi dedo pulgar apresuradamente la ruleta encargada del control del volumen para no despertar a la plebe aquí presente, me dispuse a iniciar sesión en Tuenti para hacer saber al mundo entero que mi llegada a este país mediterráneo, y practicamente desconocido, había sido plenamente satisfactoria.
Inmediatamente después de que se pudiese visualizar la pantalla de inicio, y casi al 'ipso facto', alguien, de manera altruista, había decidido compartir unos minutos de chat conmigo: se trataba del creador de este blog, Don Emilio. El susodicho caballero, guiado inexorablemente por el más atroz y cruel de los aburrimientos, me agenció el link de un 'blog' que él mismo había creado con anterioridad y me urgió de manera fehaciente y para nada indirecta a que le echara un vistazo.
Yo accedí y aunque no me guste lo más mínimo la foto del servidor que les escribe que ha escogido para ser mostrada en la página principal del 'blog', me parecía correcto dejar mi marca en el mismo y de ahí que en estos instantes esté escribiendo esta inverosímil parrafada en vez de estar abajo, en la piscina del apartamento, sumergido en agua yo no diría fría pero si templada y como no, rodeado de mujeres con escasa vestimenta.
Para serles honesto, antes de empezar a escribir este 'post' dudé seriamente entre si debía escribirlo en inglés o en castellano pero conociendo a mi gran amigo Emilio pero sobre todo , y mejor dicho, conociendo sus majestuosas dificultades con la lengua de Shakespeare, me vi forzado a realizarlo finalmente en ésta última a excepción del título, sin duda una de las más bellas lenguas que el ser humano jamás haya inventado y que es a su vez tan denostada por algunos.
En último lugar, y sin querer extenderme en exceso en mi cometido, les encomiendo a que escriban en este 'blog', lo que y cuando sea, para que ni su autor ni su fin caigan en el más remoto y oscuro de los olvidos.
A.M.G.
Tras esperar a que éste cargara, y girando con mi dedo pulgar apresuradamente la ruleta encargada del control del volumen para no despertar a la plebe aquí presente, me dispuse a iniciar sesión en Tuenti para hacer saber al mundo entero que mi llegada a este país mediterráneo, y practicamente desconocido, había sido plenamente satisfactoria.
Inmediatamente después de que se pudiese visualizar la pantalla de inicio, y casi al 'ipso facto', alguien, de manera altruista, había decidido compartir unos minutos de chat conmigo: se trataba del creador de este blog, Don Emilio. El susodicho caballero, guiado inexorablemente por el más atroz y cruel de los aburrimientos, me agenció el link de un 'blog' que él mismo había creado con anterioridad y me urgió de manera fehaciente y para nada indirecta a que le echara un vistazo.
Yo accedí y aunque no me guste lo más mínimo la foto del servidor que les escribe que ha escogido para ser mostrada en la página principal del 'blog', me parecía correcto dejar mi marca en el mismo y de ahí que en estos instantes esté escribiendo esta inverosímil parrafada en vez de estar abajo, en la piscina del apartamento, sumergido en agua yo no diría fría pero si templada y como no, rodeado de mujeres con escasa vestimenta.
Para serles honesto, antes de empezar a escribir este 'post' dudé seriamente entre si debía escribirlo en inglés o en castellano pero conociendo a mi gran amigo Emilio pero sobre todo , y mejor dicho, conociendo sus majestuosas dificultades con la lengua de Shakespeare, me vi forzado a realizarlo finalmente en ésta última a excepción del título, sin duda una de las más bellas lenguas que el ser humano jamás haya inventado y que es a su vez tan denostada por algunos.
En último lugar, y sin querer extenderme en exceso en mi cometido, les encomiendo a que escriban en este 'blog', lo que y cuando sea, para que ni su autor ni su fin caigan en el más remoto y oscuro de los olvidos.
A.M.G.